LA PRUEBA

Historia

La Marcha de las Hoces nació el 23 de agosto de 2014 con la celebración de su primera edición, bajo el nombre de I Marcha las Hoces – Homenaje a Javier Pascual Rodríguez, en honor al ilustre ciclista leonés. Desde aquel primer año, Javier Pascual ha acompañado este evento, convirtiéndose en una figura emblemática de la marcha y en una inspiración para todos los participantes.

El recorrido de la marcha transcurre por uno de los paisajes más espectaculares de la provincia de León: las Hoces de Vegacervera y sus montañas. Este enclave natural, con sus imponentes desfiladeros y sinuosas carreteras, ha sido el escenario perfecto para que ciclistas de todos los niveles disfruten de una prueba exigente, pero a la vez inolvidable.

Desde su nacimiento en 2014, la Marcha de las Hoces se ha celebrado cada año de manera ininterrumpida, con una única excepción en un año marcado por la pandemia del Covid-19. A lo largo de sus ediciones, el evento ha crecido en popularidad, atrayendo a ciclistas de toda España e incluso del extranjero, convirtiéndose en una cita ineludible para los amantes del cicloturismo.

Más que una simple prueba deportiva, la Marcha de las Hoces representa una celebración del ciclismo, del esfuerzo y de la belleza natural de León. Un evento donde la pasión por la bicicleta y el respeto por el entorno se unen en un ambiente de camaradería y desafío personal.

Con cada nueva edición, la Marcha de las Hoces sigue consolidándose como una de las pruebas cicloturistas de referencia, manteniendo vivo el espíritu con el que nació y honrando a quienes, como Javier Pascual Rodríguez, han dejado una huella imborrable en el ciclismo leonés.

El entorno

La provincia de León esconde rincones de una belleza espectacular, y entre ellos destacan los paisajes que rodean Vegacervera, Matallana de Torío, La Vecilla, las Hoces de Vegacervera, las Hoces de Valdeteja y el puerto de Aralla. Esta zona, con su combinación de montañas imponentes, desfiladeros de roca caliza y carreteras serpenteantes, se ha convertido en un auténtico paraíso para los amantes del ciclismo.

Un escenario natural incomparable

El corazón de esta región lo forman las Hoces de Vegacervera, un impresionante cañón esculpido por el río Torío, cuyas verticales paredes de roca caliza ofrecen un paisaje espectacular. Pedalear por esta estrecha garganta, con la carretera integrada en el entorno natural, es una experiencia única para cualquier ciclista.

Muy cerca, las Hoces de Valdeteja, atravesadas por el río Curueño, presentan una estampa igualmente majestuosa, con su característico paisaje de montaña que combina escarpados riscos con valles de una serenidad sobrecogedora. Ambas hoces, declaradas espacios naturales protegidos, ofrecen carreteras secundarias de gran calidad para el ciclismo, con poco tráfico y un trazado desafiante pero accesible.

Retos y belleza en cada kilómetro

Las localidades de Vegacervera, Matallana de Torío y La Vecilla sirven como puertas de entrada a este paraíso ciclista. Desde aquí, se pueden afrontar rutas de todo tipo, desde suaves paseos por los valles hasta ascensiones míticas que ponen a prueba la resistencia de cualquier ciclista.

Uno de los grandes desafíos de la zona es la subida al puerto de Aralla, una ascensión icónica en la provincia de León. Con sus curvas cerradas y pendientes sostenidas, este puerto ofrece un reto exigente, pero recompensado con panorámicas impresionantes de los montes leoneses y el embalse de Casares de Arbas.